
Jengibre: los síntomas y dolencias que puede aliviar en su cuerpo esta planta milenaria
La raíz usada desde hace siglos en la medicina oriental, es estudiada hoy por sus efectos sobre el dolor.
La incorporación de especias en la alimentación no solo modifica el sabor de los platos. En muchos casos, estos productos aportan compuestos antioxidantes, vitaminas y minerales con efectos potencialmente beneficiosos para la salud. Entre ellas, el jengibre —la raíz de una planta con flores utilizada desde el siglo IX en prácticas medicinales asiáticas— destaca por su versatilidad culinaria y su presencia en distintas tradiciones gastronómicas.
Con una apariencia similar a un rizoma nudoso, el jengibre se consume principalmente en su raíz. La dietista Candace O’Neill, RD, LDN, citada por la Clínica Cleveland, explica cómo esta planta concentra sustancias bioactivas que han sido objeto de numerosos estudios.
Alivio del dolor
Según la Clínica Cleveland, el jengibre fresco contiene gingerol, un compuesto con propiedades antioxidantes y capacidad para reducir enzimas inflamatorias. O’Neill indica que este mecanismo es especialmente relevante en cólicos menstruales y afecciones artríticas. En un ensayo clínico citado por la institución, mostró resultados prometedores para disminuir el dolor de rodilla asociado con la osteoartritis.
En su forma seca también presenta efectos antiinflamatorios, aunque el gingerol se transforma con el calor en un compuesto menos activo. O’Neill señala que el alivio relacionado con el jengibre suele ser gradual y no inmediato: “En pocos días, la gente puede decir, anecdóticamente: ‘Siento que tengo menos dolor’”.
Regulación del azúcar en sangre
El gingerol también ha sido estudiado por su posible influencia en el mantenimiento de niveles estables de glucosa. La Clínica Cleveland explica que este compuesto reduce enzimas que descomponen carbohidratos, favoreciendo el metabolismo de la glucosa.
Reducción de las náuseas
O’Neill señala que el consumo de jengibre fresco puede ayudar a mitigar náuseas de distintos orígenes, como mareo por movimiento, náuseas matutinas o efectos secundarios de ciertos tratamientos oncológicos.
Esto se debe a que favorece la motilidad gástrica y bloquea receptores de serotonina en el revestimiento intestinal, reduciendo la activación del reflejo del vómito. La especialista aclara que bebidas como el ginger ale suelen contener poco o ningún jengibre real, por lo que su efecto suele deberse más a la carbonatación.
Jengibre. iStock© iStock
Posible impacto en el colesterol
La Clínica Cleveland recoge un estudio de ‘PubMed’ en el que participantes que tomaron cápsulas de jengibre diariamente registraron disminuciones en triglicéridos, colesterol total y colesterol LDL tras 45 días, frente a quienes recibieron un placebo. No obstante, la institución señala que se requiere más investigación para establecer conclusiones definitivas.
Propiedades antibacterianas
Algunos estudios sugieren que componentes del jengibre podrían inhibir el crecimiento de ciertas bacterias. Sin embargo, estos hallazgos aún no permiten afirmar un efecto concluyente.
Efectos secundarios y precauciones
La Clínica Cleveland advierte que no existe una dosis única recomendada para obtener beneficios y que los suplementos no deben iniciarse sin supervisión médica.
Dosis elevadas pueden provocar náuseas, reflujo gástrico e interactuar con medicamentos anticoagulantes. El Centro Nacional de Medicina Complementaria y Alternativa añade posibles efectos secundarios como malestar abdominal, acidez, diarrea e irritación en boca y garganta.
Cómo incorporarlo a la dieta
Según O’Neill, el jengibre puede añadirse a la alimentación en múltiples formas: fresco, seco, en polvo, rallado, molido, encurtido o en infusiones. También existen shots de jengibre que concentran su sabor y sus compuestos activos.